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“ANTE EL MALTRATADOR, TOLERANCIA CERO ” contra la violencia de género

El acoso sexual está considerado como una forma de discriminación ilegal y es una forma de abuso sexual y psicológico, en un rango entre leves transgresiones a serios abusos.

Angustias Socorro Justicia

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Funcionaria en Excedencia por los motivos que explico en mi relato.

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ABUSOS DE PODER
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Entré en tu espacio por el vínculo que dejaste en otro blog amigo.
 
Aquí dejo testimonio de mi paso, y mi respeto hacia tí y por lo que luchas y representas.
Oct. 12
Llevo dias sin entrar en mi espacio y hoy he visto que dejaste tu huella hace cinco dias. Encantada siempre de tu compañia y deseando como siempre que te encuentres bien sinceramente.
Un beso cariñoso como siempre
 
Rosa Maria Vs Candela
Sept. 27
Gracias por dejar tu huella en mi espacio, como estás? como ves esto es el pan nuestro de cada dia, pero logicamente no es comparable con lo que tu has podido vivir. Sigue adelante cariño, la vida siempre nos depara cosas bonitas y bellas, no las dejes escapar
Un beso
Rosa Maria Vs Candela
July 10
No namewrote:
"Puesto que son otros los causantes de la injusticia, o en última instancia es el sistema el que produce este daño, son aquéllos que actúan (y no nosotros) los que tienen la responsabilidad de ayudar a las victimas que generan. En muchas ocasiones, el énfasis y la contundencia en acusar, criticar y hasta condenar moralmente a los actores de las injusticias en las organizaciones suele significar una sutil manera de exculparnos y de escapar una vez más de la obligación universal de socorrer a las víctimas" ( Mi jefe es un psicópata, de Iñaki Piñuel)
May 30
Hola como estás? hace tiempo que no te visito y he visto que tu a mi si; veo que sigues reinvincando la dignidad de las personas y te admiro por ello; espero que te encuentres animicamente mejor y que disfrutes de los pequeños momentos agradables que la vida nos da dia a dia.
Un beso cariñoso y te prometo entrar más en este mundo especial que has creado
 
Rosa Maria Vs Candela
May 21
by 
December 07

VICTIMA I

Siempre es difícil comenzar a escribir sobre algo personal y desagradable,

quieres contarlo todo para que te entiendan pero a la vez has de ser breve para que el

lector no se aburra.

Como parte de las Fuerzas de Seguridad de España, tenía un trabajo, un destino,

unos compañeros, etc. Al poco de estar en mi grupo llegó un compañero, por llamarlo así,

machista, déspota, arrogante y por si fuera poco, maleducado. Teníamos un solo

ordenador con un solo usuario y entre los correos laborales llegaban al día unos 10 o 15

de contenido pornográfico. Algunas imágenes me resultaban desagradables y el hecho de

estar trabajando mientras el compañero miraba los cuerpos desnudos de las mujeres o de

las diferentes posturas de hacer el amor, me irritaba cada día más. Trascurrió un año en el

que intente hablar con quienes enviaban las imágenes y nada, se reían de mí. Como os

podéis imaginar mi relación con el resto de compañeros empeoraba día a día y hasta que

no se sintieron amenazados no dejaron de enviar pornografía.

Mucha gente me decía que tenía razón que eran unos “cerdos “, pero que los

hombres eran así y que debía de aceptarlo, yo lo intenté, lo prometo, pero había días que

ciertas imágenes eran demasiado fuertes y acababa protestando.

Todo ello me influyó bastante en mi vida personal y laboral, me encontraba

nerviosa, irritada, tenía insomnio, y un dolor enorme en el pecho, dolor que iba en

aumento a cada paso que daba en dirección al trabajo, mi vida era un infierno, pocos me

entendían, casi nadie me ayudaba, era horrible y me sentía fatal. En ese estado me

encontraba cuando falleció mi madre. Mis amigos me recomendaban que me diera de

baja, pero algo dentro de mi quería luchar, yo no había hecho nada malo, nada contrario a

la ley, nada de nada.

Un compañero, que por suerte siempre hay alguien que ve la situación y te ayuda,

me aconsejó hablar con el Sindicato mayoritario de mi corporación, un sindicato que se

supone de izquierdas. Me puse en contacto con ellos, porque me informé de que estaban

creando el FORO DE LA MUJER, pensé que ellos me ayudarían, grave error, pero en ese

momento creía que era lo más adecuado.

Me uní a ellos y en una reunión del Foro conocí a alguién importante de ese

Sindicato, que además es el Jefe de la Unidad encargada de temas Internacionales,

intercambiamos impresiones, me hizo una prueba de idiomas y me trasladé a Madrid,

dejé mi piso, mi coche, mi familia, mis amigos, etc... para encontrar un trabajo mas

acorde a mis aptitudes y para olvidar todo el stress que llevaba dentro a causa de la

pornografía.

Pero no es tan fácil, cualquiera que haya pasado por una situación semejante sabe

que el dolor en el pecho, los nervios, la rabia, la culpa, el miedo, la inseguridad no se

pasa enseguida, necesita tiempo el cuerpo y la mente para colocar cada cosa en su sitio.

Allí estuve trabajando una temporada, me pusieron en una oficina en una planta

diferente a la del resto de los compañeros del servicio al que pertenecía, por lo que mi

sentimiento de abandono no hacía más que aumentar.

Pasadas las navidades del 2006, comencé a trabajar en Servicio de Órganos

Comunitarios de la Unión Europea, trabajaba en el mismo despacho que mi Jefe directo y

por fin, me encontraba a gusto con mi trabajo, por fin iba a utilizar mis idiomas, realicé

dos viajes al extranjero en compañía de otros compañeros para ponerme al día del

funcionamiento del Servicio hasta que a finales de febrero acudí sola a Bruselas a tres

reuniones diferentes.

Allí empezaron mis problemas, que poco sabía yo entonces que algo se estaba

gestando paralelamente a mi vida, y que tarde o temprano cambiaría mi destino

repentinamente.

El lunes, de la semana siguiente de volver de Bruselas continué con mis informes,

durante el fin de semana estuve trabajando para adelantar trabajo. Eran mis primeros

informes en solitario y sabía que les tenía que dedicar tiempo. Pasé el lunes trabajando en

el primero, sobre las 14.00 me preguntó mi Jefe de Sección, si los había finalizado, (

nadie hasta ese momento había realizado tres reuniones en Bruselas y al día siguiente

entregado tres informes completos, cada uno consta de unas catorce páginas) le comenté

que estaba en ellos, que la tercera reunión había acabado el viernes por la tarde y que el

martes por la mañana se lo daría a mi Jefe directo para que los corrigiera, y así continué

el resto de la tarde y de la semana. Una vez finalizados fueron enviados sin grandes

cambios por parte de mi Jefe directo a todos los destinatarios (Ministerio de Justicia,

Ministerio de Asuntos Exteriores, etc.).

El viernes de la semana siguiente sobre las 20.00 de la tarde mientras me

encontraba sola trabajando en mi oficina, recibí una llamada del Jefe de la Unidad a mi

móvil privado en la que me ordenaba que bajara al Púb, que se encuentra frente a nuestra

oficina porque quería hablar conmigo. Sé que no tenía que haber ido, que las reuniones

de trabajo se hacen en el trabajo, pero en esos momentos uno no piensa nada malo, solo

en cumplir una orden.

Yo por aquel momento era feliz en mi trabajo, lo encontraba muy interesante y

satisfactorio.

Al llegar me dijo que estaba descontento conmigo, sus argumentos: Que el había

pedido el lunes de la semana anterior mis informes de Bruselas y yo no se los había

entregado, le recordé que mi Jefe de Sección solo me preguntó si estaban listos, sin

darme mas explicaciones, le contesté que en ello estaba , que cuando estuvieran se los

daría a mi Jefe directo para que los repasara (ese era el sistema que se utilizaba en el

Servicio, aparte de que yo nunca había ido directamente al Jefe de la Unidad para

preguntar una duda o me corregirá un documento, y de que mi corporación es un cuerpo

Jerarquizado) yo continué trabajando sin darle mayor importancia. El otro motivo fue que

él me había enviado a Viena a una reunión de Estadística Criminal en la Sede de

Naciones Unidas y que no he había entregado el informe, le expliqué que al ser sobre

Estadística Criminal lo hice conjuntamente con el compañero de Estadística, que yo acudí

a esa reunión como Intérprete (la reunión era en inglés) no como experta en la materia y

que como era habitual, le entregué una copia del Informe a mi Jefe directo.

Yo siempre he tenido claro que este es un cuerpo Jerarquizado y salvo contadas

excepciones, yo siempre he entregado mi trabajo a mi Jefe directo.

Allí estaba mi Jefe regañándome por esas pequeñeces (viernes sobre las 20.00

horas), aunque según lo explicaba él, parecía que no había dormido en toda la semana

pensando que no le entregué mis Informes. En un momento determinado, me dijo que si

le invitaba a cenar, yo no sabía que hacer, quería explicarle que yo estaba contenta con mi

trabajo, que todo iba bien y que todo había sido un mal entendido. Cual era la opción

correcta, ir a cenar o no ir, ahora lo tengo claro, pero en ese momento pensé que quizás

hablando tranquilamente podía explicarle mejor el mal entendido. Para mi era importante

que quedaran las cosas claras, yo me había trasladado a Madrid para encontrar una plaza

en el extranjero, y por desgracia, casi todo dependía de una persona, de mi Jefe de

Unidad, por lo que tenía que hacer las cosas bien, aunque muchas veces uno no sabe si

eligió el camino correcto hasta que es demasiado tarde.

Como no conocía ningún restaurante en Madrid, el me llevó a uno, (después de

hablar con otra “víctima” me parece que lleva allí a todas a cenar) estuvo durante toda la

cena haciéndome preguntas sobre la Unión Europea y del planeta Tierra. Como en

algunas desconocía la respuesta me sentía fatal. Fue una cena horrible, me encontraba

indefensa, solo preguntaba él, pero ninguna pregunta relacionada con mi trabajo directo,

solo con Europa y el mundo en general.

Así estuvo unas tres horas, entre otras cosas me dijo que yo no era la persona

indicada para este trabajo porque era una egoísta que solo pensaba en ir a Europa y no a

un país como Kazjastán, que no me preocupaba para nada el bien de España y de la

Policía, yo intentaba explicarle que desde el principio le había contado mis intenciones,

yo hablo sueco, inglés, alemán y otros idiomas europeos, por lo que consideraba y

considero que soy de más utilidad en Europa que en Kazjastán.

El seguía hablando de España, de su Seguridad, dándome a entender que yo solo

pensaba en mí y no en el bien comun y así todo el tiempo. Si hubiera sabido entonces lo

que ahora, le hubiera dicho frases tales como: “Por eso envió Usted a su hijo como

ayudante de Agregado de Interior a la Embajada de España en Turquía, porque de

todos los candidatos seleccionados el que estaba más preparado, con más

conocimientos de idioma y más años de experiencia tenía era su hijo. Pero si él lleva

dos años en la corporación. Quiero comentar que el sueldo mensual de ese puesto es de

unos 10.000 € al mes.

Por eso ha puesto como Jefe de Sección a un Inspector, que casualmente tiene

familia en Argamasilla de Alba, de donde es Usted y tiene dos años de experiencia en el

cuerpo y supongo que su mayor mérito es ser amigo de su hijo. Por amor a España

También se nombro  Usted como Jefe (Leader) de los Hermanamientos,

no a la persona más adecuada, la persona mas conocedora del

tema,  como seria lógico, y no por el reembolso económico

que le suponía no, claro que no, Usted lo hacía por el bien de España, por la Seguridad

de España. Todo por y para España, porque Usted es la persona mejor preparada en

todas las materias”. ¡Con que ganas le diría ahora que servir a España no es lo mismo

que servirse de de ella para su beneficio propio!.

También me dijo, entre otras lindezas, que si me enviaba a un país como Chile,

curiosamente dijo Chile donde no tenemos Agregado, y se enteraba que me llevaba a mi

novio conmigo, que me cesaría inmediatamente, que España no tenía porque pagar a un

extranjero (mi pareja es alemán) y yo que se cuantas tonterías más dijo. Empecé a

explicarle la cantidad de Agregados de Interior que había en el extranjero, que casi todos

se llevaban a su pareja, y algunas no eran Españolas. Me contestó diciendo: “Ves como

eres una egoísta tu solo pones ejemplos que te benefician y no piensas en el beneficio de

España”

Un comentario: cuando se lo referí a mi pareja como se pueden imaginar se quedó

sorprendido y enfadado y me recordó la cantidad de millones de Euros que Alemania

había invertido en la UE y ese dinero a su vez revirtió en España.

Que tonta e ingenua era, el solo quería hacerme sentir mal para sus planes y mi

novio le estorbaba, por eso le molestaba tanto.

Fue horrible, me sentía totalmente indefensa, tenía ganas de finalizar en ese

mismo momento la conversación pero quería mantener mi puesto de trabajo, sé que visto

desde fuera todo es fácil y claro, pero me sentía tan desconcertada que no sabía

reaccionar, no estaba preparada para una situación así.

Ahora sé que esa es su táctica, hacerte sentir mal, sola, impotente, insegura,

incómoda para atacarte y así al sentirte desconcertada eres una pieza fácil.

Por si fuera poco me hizo pagar la cena, Dios, hubiera antes ido 20 veces al

dentista, pero allí estaba, sola, en algún lugar de Madrid.

Al salir, yo solo pensaba en que me estaba cavando mi propia tumba y la estaba

llenando de escorpiones, me dijo de ir al bar de al lado. Como yo seguía creyendo que

podía arreglar las cosas, ya sé que suena estúpido, pero a veces estas tan metida en un

problema que no ves más allá, le acompañe.

Me alegro por las personas que siempre actúan correctamente y que nunca se

equivocan, pero yo solo soy una mujer normal que se sentía perdida y sola.

Al llegar al bar, se abalanzó sobre mí y me dio un beso en la boca. Mi

desconcierto era enorme. Me sentía como una hormiga frente a un elefante. Yo no

hablaba me limitaba a esperar que terminara su copa y salir de allí como fuera. No

pensaba, solo sentía miedo, odio, creo que actuaba de forma automatizada. El hablaba no

recuerdo bien sobre que. Solo recuerdo un tema: “Sus gustos sexuales”. Sobre ello si

hablo de forma detallada.

Me acompaño hasta mi casa, me despedí con un “buenas noches” pero nada más

llegar a mi habitación, (por fin estaba segura), sonó el móvil, lo cogí y cual no fue mi

sorpresa, si aún podía haber más, era el JEFE, para decirme que era una maleducada que

no tenía ni los modales mínimos que se tienen al haber hecho la EGB, que no le había

agradecido correctamente el que me hubiera traído al “Culo del Mundo”, como una tonta

le expliqué que le había dicho buenas noches y gracias. ¿Como esperaba que se lo

agradeciera? No me lo digan porque hasta yo con lo confundida que estaba lo tenía claro.

Continué mi trabajo como si nada hubiera pasado, el JEFE como estaba en el

curso de ascenso casi no estaba en la oficina, eso me relajaba, tenía miedo de verlo.

Como es lógico me lo fui encontrando de vez en cuando, me decía de ir a comer o

cenar, y yo como podía me escabullía, lo que más temía era trabajar un viernes tarde sola

y que él apareciera.

¿Que se hace en estos casos? ¿A quien acudes?, ¿Cual es la respuesta correcta?

¿Como? ¿Cuándo? ¿Dónde?, Yo solo pensaba: ¡Cuidado!

Al sindicato no podía ir, él era un defensor de los derechos de las trabajadoras,

una persona de izquierdas, progresista y liberal.

Ahora que ha pasado el tiempo lo veo todo claro, cuando un depredador te ha

escogido como víctima, que Dios se apiade de ti, porque hagas lo que hagas te va a

perjudicar.

Todos los días iba al trabajo con un dolor tremendo en el pecho, tenía insomnio,

pesadillas, taquicardia, tenía la sensación de que algo malo iba a ocurrir y no sabía como

prevenirlo. Volvía a tener esos dolores, que son el reflejo del miedo, mi cuerpo estaba

estigmatizando el pánico en forma de dolor corporal.

Así trascurrieron tres semanas hasta que me volvió a tocar trabajar el viernes por

la tarde, estaba sola en todo el pasillo. Tenía miedo, pánico. Había quedado con un

compañero de clase para cenar, para asegurarme una excusa para salir corriendo en caso

necesario.

Sobre las 20.00 vino a mi despacho y me preguntó algo tan importante como

porque no usaba nunca falda, que nunca me había visto con una, etc.., me preguntó si

quería ir a cenar con él, le contesté que no que si había algo importante que me quería

decir, que me lo dijera allí mismo en el despacho.

Me comentó que el era un “Señor” y que ciertas cosas las decía cenando, aún así

insití que en el despacho. Se fue todo enfadado y volvió a los diez minutos para

preguntarme si tenía algo en contra de tomar algo en la cafetería al lado del trabajo.

En ese momento sentí que mi tumba estaba cavándose, si decía que no, bueno no

iba a ser y si no iba, peor.

Que hacer, me sentía totalmente perdida, cómo actuar. Si te ataca un desconocido

en la calle es más fácil de reaccionar que ante un conocido, gritas, pides auxilio, luchas,

etc., pero en una situación así, (como entiendo ahora como se sienten esa miles de

mujeres que sufren acoso en silencio), el era mi JEFE, una persona en la que yo hasta

hacía un mes, confiaba, le creía un defensor de los derechos de los trabajadores, etc.,

recordad que le conocía en una reunión del FORO DE LA MUJER, que organizó el

Sindicato.

Yo era feliz en mi trabajo, me sentía realizada, veía expectativas de futuro muy

positivas, utilizaba mis idiomas, conocía gente interesante. Conocía el funcionamiento

interno de la UE, yo quería mantener mi puesto de trabajo y estaba en Comisión de

Servicio.

Quería tener cuidado y no ofender, no meter la pata, ser amable. Entiéndanme,

amable, correcta y no otra cosa.

Al final bajé al bar, donde me volvió a comentar sus apetencias sexuales, a la par

que me decía que no estaba contento conmigo.

Salí de allí, cogí un taxi para ir a cenar donde había quedado con mi compañero

de clase. Se puso hecho una furia, empezó a insultarme diciéndome entre otras maravillas

que era una tal y cual porque tenía novio y me iba con otro. Como si él conmigo

pretendiera jugar al mus.

Al subirme al taxi, le oí decir entre otras cosas: “ahora si que hemos terminado,

ahora si que no quiero saber nada de ti, ahora si que te dejo”. En ese momento pensé

“pobre”, que me ha dejado, que me ha dejado ¿qué? No sabía en esos momentos hasta

que punto en su mente me había dejado.

Una semana antes había ido a una reunión al Ministerio de Administraciones

Públicas a informarme sobre unas plazas que habían salido para trabajar en el extranjero.

Como el requisito imprescindible era la firma del Jefe de la Unidad, se lo comenté. Su

respuesta en es momento me tranquilizó a la vez que me sorprendió. Me dijo que no

podía prescindir de mi, que habían varias personas en el extranjero y varios haciendo

cursos de ascenso y que me necesitaba en la Unidad.

El domingo 26 de marzo, viajé a Bruselas, que poco imaginaba yo lo que se me

venía encima, era mi segundo viaje sola. Tenía una reunión en la Comisión Europea.

Volví a Madrid e hice mi informe, el Jefe no me corrigió ni una coma, fue

enviado a todos sus destinatarios sin corrección alguna (Secretaria de Estado, a la

Comisaría de Policía Judicial, al Ministerio de Justicia, al Ministerio de Asuntos

Exteriores).

 

SIGUE....

VICTIMA II

CONTINUA DE VICTIMA

El viernes de esa semana, es decir, el 31 de marzo, me llama el Jefe del Servicio

sobre las 11 de la mañana para decirme que acababa de recibir una llamada del JEFE que

se encontraba en Turquía, para decirme que me cesaba y que el 1 de mayo tenía que estar

fuera de la Unidad. Me dijo que no hacía falta que apareciese por allí, que utilizara el

mes, para preparar mi traslado.

Me cesaban desde Turquía, yo trabajaba en Madrid, y se supone que mi JEFE

tiene su despacho en Madrid, tan urgente era que no podía esperar, me tenía que cesar

desde Turquía, eso tenía que ser un sueño y yo me iba a despertar pronto, ¿que era lo que

estaba pasando?. Me acababan de cesar desde Turquía, ¿nadie iba a hacer nada?. Con mi

madre no podía contar, estaba en el cielo que era donde yo quería ir yo en ese momento,

necesitaba salir de esa pesadilla, no podía ser, a quien acudía, al Sindicato no podía, el

JEFE es uno de los intocables del mismo, no por favor no.

Nadie puede imaginar el sentimiento de rabia y de impotencia que sentía, no

había tenido el valor de decírmelo en persona. Otra persona tuvo que hacer de emisario,

él se lo contó a otros, vamos, para cuando lo supe yo, lo sabía hasta el vecino.

Era viernes, tenía un piso en Madrid alquilado, que compartía con una compañera,

estaba apuntada a dos cursos de idiomas, había pagado hasta el verano mi curso de

natación, yo no tenía previsto irme, e irme ¿A dónde?, que explicación daba por mi cese.

Horror ahora que se suponía que tenía que hacer, acostarme con él. Que horror no,

socorro. ¿Que hacer? ¿Qué? ¿Qué? No podía ser, no me podía cesar así, de esa manera,

no, no era justo. Eso solo fue el principio de la humillación, automáticamente me dijo que

el ordenanza estaba cambiando el nombre de la persona que iba a ir la semana siguiente a

la reunión de Bruselas, que devolviera el dinero (alojamiento y manutención) y el billete

de avión que me habían entregado. Estaba todo preparado, y yo me iba a ir el martes a

Bruselas. Dios mío, a quien había matado yo, que delito tan grave había cometido para

que me cesaran así, que me quitaran mi billete, que me dijeran que no hacía falta que

trabajara por las tardes, (automáticamente la persona que hacía los turnos, hizo cambios

porque las que me tocaban a mi las tenía que hacer otro), así que si faltaba alguien por

esterarse, cosa que dudo, ya lo sabía... También me dijo que el JEFE le había dicho que

no apareciera por allí, no podía ser, me estaba tratando como a una delincuente, peor,

como si me hubiera quedado con las pensiones de viudedad de España. ¿No se podía

hacer nada contra esa injusticia?

Me dolía todo, la cabeza, el pecho, el corazón, todo. Tenía tal taquicardia que

creía que me iban a estallar los nervios. Creo que en mi vida hable tanto con Dios.

Al rato mi Jefe directo, con el que compartía despacho, me comentó que quería

hablar conmigo. Estaba pálido, más pálido que yo, pensé que algo grave le debía de haber

sucedido, más grave que lo mío. Me explicó que el estaba muy contento con mi trabajo,

que el tema de la UE era muy profundo y extenso y que para dominarlo hacía falta

tiempo, que yo solo llevaba tres mes y el veía que había hecho muy buenos progresos.

Pero, además me dijo que nadie le había preguntado por mí, que el JEFE no

había pedido su opinión y que como Jefe directo, se supone que aunque luego no se le

escuche, se le debería haber preguntado.

Que me lo decía para explicarme que el motivo de mi cese no era laboral, que

igual había otra razón pero no la laboral.

Me ayudó, en ese momento, no sabía si comentarle lo mío. Era tan fuerte que me

costaba decirlo. Y lo peor, ¿me iban a creer? ¿pensarían que era algún tipo de

estratagema que utilizaba para conseguir lo que quería?.

También tenía miedo de volver a mi plantilla de origen. ¿Qué podía decir que

había pasado? El estaba en el curso de ascenso e iba a salir con el número uno de la

Promoción. Era todo un Señor.

Pasó el fin de semana, y yo seguía alucinada. El lunes intenté hablar con el JEFE,

pero nada, me dijo que el era el JEFE y que el decidía cuando me iba y que si le

molestaba me cesaba en ese mismo momento y que no me daba ni un día más de plazo.

Fue horrible, su comportamiento era el de un dictador, lo peor era lo indefensa y

humillada que me sentía. Le pedí dos semanas más de plazo, iba a llegar Semana Santa

y no era buena fecha para traslados y yo necesitaba pensar en mi futuro, me gritó “Yo soy

el JEFE y digo cuando te vas, que para eso soy el JEFE “, menos mal que es un

sindicalista que lucha por los derechos de los trabajadores porque sino me hubiera hecho

algo allí mismo, estaba fuera de sí. Como puede un JEFE así ir por Europa hablando de

igualdad, de derechos de los trabajadores, yo no entendía nada. Mi Comisión de Servicio

finalizaba a finales de Junio, no podía esperar y avisarme con antelación. No, había que

humillarme. Él tenía que demostrar su poder, él era el JEFE y yo una subordinada y me

tenía que subyugar.

Ahora que he leído sobre el tema, lo veo claro, pero entonces no entendía que

estaba ocurriendo, que me había sucedido.

Lo que pasó a lo largo de ese mes, fue aun más preocupante. Yo no sabía todo lo

que estaba realmente sucediendo, pero mis compañeros y compañeras me fueron sacando

de dudas. Me aconsejaron que como pertenecía al Partido y que ellos le habían dado ese

puesto que mejor que no hiciera nada.

Paso el fin de semana y yo solo tenía miedo de volver a mi plantilla, cesada, a

nadie le cesan a un mes y medio de una Comisión de Servicio, en todo caso se espera y

no se renueva, pero no se cesa de la manera en que me habían cesado a mi, sin un motivo

aparente.

Me sentía culpable, si hubiera dicho, si hubiera hecho si…si… pero ahí estaba en

Madrid, cesada desde Turquía, tan grave era que no podía esperar al lunes a decírmelo en

persona, que tuvo que hacerlo a través de intermediarios.

Todos son muy machos, menos cuando llega la hora de la verdad. Me cesa a

través de una tercera persona y en viernes, así cuando yo pudiera hablar con él ya lo

tendría asumido.

Entre otras cosas había pagado dos billetes de avión a mi casa, uno en mayo a otro

en junio, los compre tres días antes del cese. No quería pagar 240 euros como tuve que

hace en julio del año anterior. No me devolvieron el dinero.

Lo siguiente que me sucedió lo quiero explicar para que entiendan mejor a la

persona de la que hablamos y lo que lleva haciendo más de 18 años, pero no quiero dar el

nombre de los compañeros que me apoyaron y menos de las victimas del JEFE, y espero

que ellas vayan poco a poco perdiendo el miedo y la vergüenza que sienten. Miedo a

perder sus puestos de trabajo, miedo a ser incomprendidas, miedo a que el tema les

perjudique en su puesto de trabajo actual y futuro. Quiero que sepan que somos muchas,

y que con la verdad es difícil que nos hundan. Por lo que contaré mas adelante, una

victima jamás olvida, aunque pasen 20 años. Recuerda los hechos desagradables como si

hubieran sucedido el día anterior. No sirve de nada reprimirlo, porque por mucho que se

esfuercen, la memoria nos lo recuerda cuando menos lo esperamos.

Espero que las víctimas cuenten en primera persona lo que les sucedió. Que

tengan claro que son víctimas, que el que se tiene que avergonzar es otro. Utilizaré

nombre ficticios, por razones obvias.

Cuando regresé del fin de semana pensé, y menos mal que lo hice, que él contará

su versión del cese así que yo contaré mi verdad, y que cada cual decida a quien creer, yo

no había hecho nada contra la Ley, puede, y seguro que es así, que hubiera podido

sobrellevar la situación de otra manera., pero no había cometido ningún delito o fallo

grave. Llevo unos meses leyendo y hablando del tema, creo que sé mucho sobre el, pero

he pagado cara la lección.

Un compañero se me acercó a los dos día y sin más, me preguntó: ¿Ha intentado

el JEFE algo contigo? La pregunta fue tan directa que la respuesta también lo fue: Si. Me

dijo : no me digas más, ahora lo entiendo, me comentó que le había estado dando vueltas

a mi cese, a lo de que no trabajase por las tardes, a la retirada del billete, etc.Que no le

encontraba explicación lógica y que con mi respuesta estaba claro.

Cuando se lo comenté a otra persona, me dijo: ¿A ti también?, ¿como que a mi

también?, yo no cabía en mi asombro, yo esperaba rechazo, incomprensión, que no me

creyeran y casi sin preguntar me comentaron que había rumores de que todas las mujeres

me habían pasado por la Unidad, desde que Él se encontraba al frente habían padecido

problemas similares, me comentaron de una de ellas a la que por culpa del stress se le

caía el cabello a mechones, que no dormía, que lo cometo con los compañeros y nadie

hizo nada. (Contaría más sobre lo que le sucedió pero me gustaría que lo hiciera ella, que

le perdiera el miedo que tiene, que él no es Dios).

A todo esto había que unirle que yo tenía miedo de volver a mi plantilla, recordad

que tuve problemas por la pornografía, me sentía fatal, yo solo quería trabajar sin ser

acosada y sin que mis compañeros estuvieran viendo pornografía mientras yo trabajaba.

Y tener un JEFE que no fuera alcohólico. Tampoco creo yo, que pedía algo tan fuera de

lo común.

Cuando la injusticia es tan grande y la indefensión tan fuerte, menos mal que

queda la esperanza de un futuro mejor, y por eso pedí la excedencia. Dejaba mi trabajo,

mi país y me iba en busca de paz. Solo quería irme a un país donde el acoso no fuera

“normal”.

Es difícil describir mis sentimientos por aquel entonces, rabia, odio, pena,

asombro, tristeza. Yo me tenía que ir, por el hecho de ser mujer. Deben de entender que

fue el pánico a volver lo que me hizo pedir la excedencia, yo a los demás les comentaba

que me hacía ilusión irme, pero en el fondo tenia miedo, me iba a un país nuevo y

después de todo lo que me había costado conseguir mi plaza, la dejaba para irme y

empezar de cero. Tenía que buscar trabajo y dudaba que fuera fácil, en mi país de acogida

había una pequeña recesión económica y mucha gente había perdido su puesto de trabajo.

Pasó Semana Santa, que por lo menos me sirvió para ausentarme un par de días de

mi cárcel.

Es difícil de describir el dolor físico y psíquico que yo sentía, pero en ese

momento mi solución fue pedir la excedencia, dejarlo todo. Sabía que dejaría de cobrar

un sueldo a final de mes, pero necesitaba paz, tranquilidad y yo solo tenía miedo de

volver y de no saber dar una explicación coherente de mi situación. Yo que no había

hecho nada.

A todo eso me entero de que a mi compañero, que se ha criado en Argamasilla de

Alba, que es amigo del hijo del Jefe, lo van a hacer Jefe de Sección. Pero si en una

reunión de la Unión Europea en la que se hablaba de donantes el comentó que

efectivamente en España se donaba mucha sangre. Por favor, si se habla de donantes en

las reuniones a las que no nosotros acudiamos de la UE, esta claro que es

económicamente.

Dos semanas antes de irme, a la vuelta de una reunión en Bruselas, mi Jefe

directo, le estuvo corrigiendo durante más de 40 minutos un Informe, él por entonces

llevaba 10 meses en los temas de la UE. (Tuve que salir del despacho al ver la situación

y yo era la cesada). Podría dar muchos ejemplos de sus conocimientos pero lo que quiero

dar a entender es que le puso de Jefe por ser de su pueblo y amigo de su hijo.

Todos los Jefes de Sección son personas con más de 10 años de servicio. El

llevaba dos o tres, no más.

Nada más volver de las vacaciones de Semana Santa, me volvieron a decir que no

hacía falta que fuese al trabajo, que me tomara mi tiempo para trasladar mis enseres de

Madrid, etc..., estaba claro que no quería el JEFE ni verme un segundo más allí. Pero yo

ni estaba de vacaciones, ni había pedido un día libre, ni estaba de baja, así que muy a su

pesar fui a trabajar. Alguien me comentó que el JEFE estaba muy nervioso y que no

entendía que hacía allí. Como es lógico no podían prohibirme la entrada, así que aguanté

esa presión como pude durante dos semanas más.

Por esas fechas una compañera me comentó que quería comer conmigo, yo pensé

que se quería despedir, que le caía bien a pesar de no haber tenido contacto y de no

trabajar juntas, aunque si estábamos en la misma Unidad. Nada más llegar al restaurante

me comentó que dos viernes antes de mi cese, es decir, el viernes anterior a mí ultimo

viernes de trabajo por la tarde, fue a cenar sola con el JEFE, que también le había hecho

preguntas sobre la UE, que le había preguntado si se quería ir al extranjero. No quiero

contar todo lo que me explicó, pero si dejar claro que utilizó la misma táctica que

conmigo, un viernes antes.

También me comentó que una compañera se enteró y la llamo por teléfono para

explicarla que no fuera a cenar con él, que buscara cualquier excusa pero que no fuera,

pero ella pensó que si tenía que suceder que cuanto antes mejor.

Yo no cabía de mi asombro, una semana antes lo había intentado con otra

subordinada, no creía que fuera cierto lo que oía, en qué época estaba, es difícil de creer

en que grado de perplejidad me encontraba, a la par pensaba, si la otra compañera le

había intentado ayudar estaba claro porqué. Otra víctima y yo sin saberlo. Como pude

estar tan ciega, como no haberme dado cuenta, porque nadie me avisó.

Hablé con esta compañera, me explicó lo que le sucedió con el JEFE hacía unos 8

años, también me hablo de otras compañeras, me contó las humillaciones, las palabras y

los gestos soeces que tuvieron que aguantar por parte de este Señor, a quien el Partido

puso en ese puesto por sus “ Conocimientos “.

Mi ultima semana de trabajo, aunque no me habían asignado nada que hacer, y me

habían dicho que no fuera (nadie se puede hacer una idea de como me sentía), acudí a

firmar mi cese y mi excedencia. La persona que allí seencontraba me dijo nada más verme,

(yo la había visto una vez en la que fuimos presentadas, pero nada más,)

 “Tu problema es que eres guapa “. Yo que no estaba de muy

buen humor y a pesar del stress y de los nervios, enseguida me di cuenta de que lo decía

por algo que sabía. Así que asentí.

Me comentó como le ocurrió a ella durante dos años hacía unos dieciséis años,

estuvo durante mucho tiempo contándome detalles, me encantaría escribirlo, pero ha de

ser ella la que se saque ese puñal que aún tiene clavado. Me comentó que cuando pidió

ayuda nadie la ayudo.

Mi rabia y perplejidad iba en aumento, qué éramos la cena del lobo. No podía

creer lo que me contaba, y lo que más me asustó es ver que me lo explicaba como si le

hubiera sucedido el día anterior, y habían pasado 16 años, me dijo que había muchas más.

Yo pensaba si yo sin conocer a nadie, ya sabía de seis, ¿cuantas más no habrá?. Todas

han tenido miedo, lo han denunciado a sus Jefes directos o compañeros, pero como en un

naufragio “Sálvese quien pueda”, mientras la víctima sea una mujer, que se aguante.

Por favor, porqué nadie ha hecho nada, como puede una persona así ascender

hasta lo más alto de su carrera. Como puede el Partido del poder que se supone de

izquierdas aplaudir y premiar este comportamiento.

“El ultraje, la humillación, la impotencia, la rabia, la desesperación queda grabada

en el pecho para siempre”.

Esta persona me comentó que en cuanto me vio entrar en la puerta temblando

como lo hacía lo comprendió todo. Que no recordaba que la vez que nos presentaron yo

tuviera una enfermedad de los nervios y que mi estado no era normal, que cuando uno

solicita el cese y la excedencia, lo hace con alegría porque tiene algo mejor y yo parecía

todo menos feliz y tranquila.

Como iba a estarlo, me iba al paro y sin derechos, no iba a cobrar nada hasta que

encontrara un nuevo empleo, y además necesitaba tranquilizarme, pensé que debería de

estar un tiempo sin trabajar.

Otros de los comentarios que oí cuando hablaba del tema fue: ¡Pero si

pensábamos que estaba más relajado! ¿Más qué?, más relajado, claro, durante los ocho

años que gobernó el PP, él no tenía ni el poder de ahora ni el de antes y por eso “cazaba”

menos, se dedicaba en el Sindicato a luchar por los derechos de los trabajadores.

He seguido un poco la trayectoria del JEFE y lo que más me sorprende es que

tiene una Sentencia firme de un año de cárcel y no precisamente por el bien de España (

la sentencia es reciente y cualquiera la puede encontrar en Internet), y que ha escrito un

libro sobre la corrupción en la Policía.

He estado un par de meses relajándome y ahora que lo estoy escribiendo y vuelvo

a recordar paso a paso lo sucedido, me ha vuelto el dolor en el pecho y los nervios. Me

gustaría volver, pero no en las condiciones que me fuí.

Por si quieren saber de mi, nada más llegar a Alemania, solicité permiso de

residencia y de trabajo, que al ser de la UE, me lo concedieron enseguida y a los cuatro

días me puse a trabajar en una empresa maravillosa, Y aquí sigo, feliz con mi nueva vida,

pero sin olvidar el daño que me hicieron y con la esperanza de poder volver.

Siento mucha pena y dolor por todas esas mujeres que sufren o han sufrido el

mismo problema, la soledad que deben sentir, a mí, aunque parezca mentira, me ayudó

mucho que las otras me contaran sus experiencias, solo fui una más, él es un lobo experto

y nosotras sus piezas.

Gracias por la atención prestada, y espero que me hayan comprendido aunque sea

un poco. Se preguntaran que porqué me he decido a escribir, los motivos son varios, uno

es que el sigue diciendo que me dejó y que por eso me fui, otro es para que alguien haga

algo, estamos en la Europa del siglo XXI y esto no se debería permitir, ha hecho mucho

daño a mujeres maravillosas que por su culpa tienes un peso en el corazón y la tercera

razón por mi, me han obligado a arrodillarme, pero me estoy levantando y como decía el

CHÉ: PREFIERO MORIR DE PIE QUE VIVIR ARRODILLADA.

Gracias

 

 
 
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